Transformación Digital: el antes y el ahora

Transformación Digital

Transformación Digital

Durante el último tiempo tomé como rutina «leer linkedin«. No sólo porque puede aparecer una buena oportunidad de crecimiento profesional, sino porque también allí se publica interesantes artículos. Como por ejemplo sobre Marketing Digital, ECommerce, Transformación Digital, etc.

El conocimiento sobre Business Intelligence, ECommerce y Transformación Digital me fascina desde los tiempos de la USACH. Allí y con compañeros, nos dedicamos a ser pioneros en la construcción de sitios web. Sin javascript, sin asp, sin php. HTML puro, diseño gráfico básico, y muchas, muchas tablas anidadas. Entre otras cosas.

Con el devenir del tiempo fui testigo de la evolución -y revolución- de la tecnología digital. Nacen las aplicaciones web, los sitios de Ecommerce y Mcommerce, las comunidades virtuales, las plataformas digitales de pago, las postulaciones digitales a trabajos, etc. Indudablemente, el avance de la digitalización masiva fue rápido y contundente. Ya en la actualidad, es común leer términos como Transformación Digital, Internet de las Cosas, Big Data, UX. Y como buen estudiante, devoro toda la información que voy encontrando al respecto.

En el Blog he publicado una que otra cosa sobre BI y Big Data, con «cierto» intervalo de tiempo. En este artículo, me quiero centrar fuerte en el concepto de Transformación Digital, que ya cambió inexorablemente cómo vivimos, y cómo queremos ser tratados a futuro. Más adelante trataré sobre ECommerce y Marketing Digital, con énfasis en mi conocimiento y auto estudio.

 

El inicio de mi Transformación Digital

Vivimos en un mundo hiperconectado, donde no sólo están relacionados tu PC, tu notebook, tu teléfono inteligente. Observando un poco más allá, es posible encontrar desde «ampolletas inteligentes» (domótica), hasta procesos que pueden predecir tus gustos. Más aún, hoy podemos manejar de manera remota diversos aspectos de la vida, lo que hace algunos años era ciencia ficción.

td-aa-02Durante mi tiempo en la universidad fui participante de esta revolución/transformación. En 1993 comencé a utilizar sistemas de chat muy básicos para conversar con alumnos de otras facultades/universidades. Tuve acceso a servicios de FTP desde donde descargamos aplicaciones, documentos … y algunas otras cosillas. Jugué MUD, un juego de rol masivo a base de puro texto. En 1996 efectué mi primera compra Ecommerce en un portal de EE.UU., utilizando mi tarjeta de crédito.

Pude leer noticias y temas usando una aplicación llamada TIN. Cree una página web que publiqué en uno de los servidores de la USACH. Mi memoria se trató del Mcommerce y su potencial como negocio (en esos tiempos, la venta era de ringtones y screenshots). Al salir de la USACH tuve el privilegio de ser Administrador de El Coliseo, el sitio de Juegos de Entel. También de apoyar en la organización de los primeros tarreos. Y podría seguir durante todo el artículo.

La tecnología es altamente adictiva, lo admito. Durante el uso constante de estas herramientas descubrí que no era necesario un lugar físico para intercambiar con otras personas. Tampoco era necesario salir de casa para jugar con los amigos. Primero comencé a contactar personas de fuera de Santiago. Luego fuera de Chile. Comenzamos a jugar en línea. Nos dimos cuenta que las fronteras habían dejado de existir. Y desde ese momento nada fue igual.

Hoy en día el nivel de tecnología es pasmante. Tanto así, que tuvimos que desarrollar tecnología de Big Data para poder manejar la cantidad increíble de datos que se generan en Internet. Los sitios Ecommerce son complejísimos. Las plataformas bancarias te permiten hacer prácticamente todo. Efectúas trámites con el Estado a través de plataformas digitales. Esta forma de vida está arraigada en las nuevas generaciones, al punto que no «existe diferencia» con la vida real (notar las comillas, por favor). Puedes hacer amigos por Facebook. Puedes deshacerlos por Twitter. Un reclamo en la red, o una convocatoria, mueve a miles de personas.

Esta nueva forma de vida, con el nivel de tecnología actual, permite enfocarse en objetivos totalmente distintos a los del siglo pasado. Te permite entender tu empresa de una manera totalmente distinta. Te permite llegar a tus clientes, y entenderlos, como nunca antes. Mi transformación digital se trató de la tecnología, sus usos, su evolución. La transformación digital de hoy día es social y cultural.

 

Transformación Digital en el Siglo XXI

td-aa-03Y bueno, este nuevo escenario, dónde nos posiciona en la actualidad.

Vivimos en una sociedad conectada a niveles nunca antes vistos. Con ansias de comunicarse. Muchas ganas de vivir experiencias únicas, y no ser tratados como un número más. Y con mucha información y poder de decisión. Empoderada. A su alcance, una plétora de opciones gracias a la globalización y «democratización» de Internet.

Una industria que quiera liderar. O que quiera crecer. O por lo menos mantenerse sobre el break even; debe necesariamente adaptarse a esta nueva sociedad. Y parte importante de esa adaptación es la transformación digital.

Si comencé contando experiencias y hablando de cambio social y cultural, es porque uno: quiero marcar la diferencia y evolución durante los años. Y dos, porque ES un cambio social y cultural. No confundir con digitalizar tus servicios, o sólo pensar en desarrollar aplicaciones Web y/o móviles. Si quieres llegar a las personas con tu producto / servicio, debes pensar en ellos como eje central; y no sólo preocuparte si tu sitio web posee una bonita interfaz.

El cliente debe ser el centro de tu estrategia, y la tecnología debe ser un medio para conseguirla. El primer paso es repensar tus procesos de negocio. Cambiar la misión y la visión de las unidades organizacionales, si es necesario. Definir nuevos objetivos; nuevas formas de operar dentro de la empresa. Ofrecer nuevas y mejores experiencias al cliente.

El segundo paso es disponer de la mejor tecnología digital que esté a tu alcance. Y utilizar metodologías y técnicas que te permitan dar la mejor experiencia a tus clientes; a la par que potencias el trabajo en equipo de tus colaboradores.

Para mí estos son los dos pasos fundamentales para lograr el éxito en estos nuevos tiempos. Y ojo, tengo clarísimo que no son NADA de simples de poner en práctica. Requiere una gestión del cambio importante, y obtener la tecnología correcta en un mundo de propaganda masiva de las grandes compañías. Por esto mismo, mi interés es referirme ya al «cómo veo yo» podemos avanzar y lograr un verdadero cambio en la cultura y convertirnos en adeptos de lo digital.

 

Mi conclusión y lo que se viene a futuro

El viaje desde la teoría hacia la práctica es duro, sin lugar a dudas. Requiere destruir conceptos, cruzar barreras gigantes, y convencer a un número no menor de personas. Sin embargo siempre el peor escenario es hacer nada, para tenerlo en cuenta.

En próximos artículos expondré mi idea y visión de qué deberíamos hacer, cómo poner en funcionamiento esta transformación, cómo diseñar una arquitectura TI que de sustento a esta nueva realidad. Si me pidiesen una lista de deseos para los siguientes temas, yo propondría:

  • Evaluar el estado actual del negocio y hacia dónde se debe continuar
  • Reuniones de lluvia de ideas y consensuar entre las Gerencias la estrategia a seguir
  • Definir la Misión y Visión de la empresa en base a la nueva estrategia
  • Diseñar un plan de acción con objetivos transversales del negocio y de TI
  • Delinear la arquitectura TI necesaria y planificar un roadmap de proyectos e inversión
  • Priorizar aspectos que otorgan ganancias a corto plazo, sin perder el foco en los de largo plazo
  • Y mucha, mucha gestión del cambio

Como he comentado anteriormente en este mismo artículo, este es un viaje algo duro. Y también extenso. Sin embargo, siempre el peor escenario será quedarse en la zona de confort, sin iniciarlo dando el primer paso.

La transformación digital ya inició su camino hace tiempo y no tiene indicios que esté deteniéndose. Y desde ese punto de vista, nunca aplicó mejor el dicho de la supervivencia del más apto.

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